Club Olimpo de Bahía Blanca

Historia del Club Olimpo

100 años compartiendo victorias

El 15 de octubre de 1910, un grupo de ciudadanos de Bahía Blanca se reunió con un solo objetivo: el de fundar un club que se dedicara al deporte, en especial a la práctica del fútbol.
De esa forma, se formó la primera comisión directiva que se ocuparía de levantar a la entidad en el plano social y, obviamente, en el material.
El uruguayo Jorge Avellanal fue designado presidente, secundado por Natalio Reynoso como vicepresidente; Emilio Cabral, secretario y Celso Gutierrez, tesorero.
Asimismo, Nicolás Pezzutti, Silverio Granda, Roberto Claveie y Manuel Bidegain se convirtieron en vocales mientras que Joaquín Cenícoia, José Igiesias y Esteban Donetti eran estrechos allegados a la institución.
Por votación que arrojó un resultado de 11 a 2 se decidió que el nombre sea Olimpo, en referencia al monte que la mitología griega señala como ¨cuna y morada de los Dioses¨. Quedaron en el camino otras propuestas como Libertad y River Plate.
Finalmente fue Avellanal quien propuso los colores amarillo y negro ya que, nacido en Uruguay, era simpatizante de Peñarol de Montevideo.
(Uno de los primeros equipos de la entidad. En fila aparecen Armando Salvarezza, Mateo Fornetti, Narciso Nieto, Edgardo Salvarezza,Luis Concetti, Ricardo Bucet, Manuel De León, Victoniano Lanfranchi, Aifonso Justiniar Rito Fornetti y Juan Etulain.)
Una vez que comenzó sus movimientos, el club armó sus bases y fortaleció sus ideales hasta convertirse, como sucede en la actualidad, cien años después de fundación, en el más importante de la ciudad de Bahía Blanca.
En su prolífica historia, deportivamente se destacó en actividades como el basquetbol, donde llegó a ganar el Argentino de Clubes y participar de la Liga Nacional, la natación, el sóftbol, el béisbol y otras disciplinas atléticas.
Pero, sin lugar a dudas, el fútbol fue y hoy mismo lo es, su bastión más poderoso. Marcó un notorio predominio en la Liga del Sur, mejoró progresivamente su estadio, intervino en certámenes a nivel regional y nacional, ascendió tres veces en menos de una década a la máxima categoría del balompié de Argentina, inscribió su nombre en una Liguilla Pre-libertadores de América y se anotó triunfos en los escenarios más calificados del país.
Por la mencionada sucesión de logros, sus instalaciones y el aumento en los últimos tiempos de su caudal societario, Olimpo es considerado como uno de clubes más respetados y reconocidos del interior.

El acta fundacional

La siguiente es una transcripción del acta de fundación original del club: "En la ciudad de Bahía Blanca, a quince días del mes de octubre de 1910 reunidos los siguientes señores: Emilio Cabral, Natalio Reynoso, Nicolás Pezzutti, Silverio Granda, Joaquin Cenícola, Jorge Avellanal, Roberto Claverie, J. Iglesias, M. Bidegain, Celso Gutiérrez y Esteban Donetti decidieron:
1) Formar un club que se dedique al Sport en general y sobre todo al Football.
2) El nombre del club "OLIMPO¨. 3) El color del club será amarillo y negro.
4) Nombrar una comisión Provisoria que se ocupará de levantar el club en todo sentido: moral y materialmente, la cual después de la votación correspondiente quedó constituida de la siguiente forma: Jorge Avellanal, presidente (8 votos); Natalio Reynoso, vicepresidente (7); Emilio Cabral, secretario (7); Celso Gutirrez, tesorero (8); Nicolás Pezzutti, primer vocal (9); Silverio Granda, segundo vocal (9); Roberto Claverie, tercer vocal (8) y Manuel Bidegain, cuarto vocal (7).
Olimpo debió atravesar por diferentes situaciones para consolidarse como institución. Y algo similar ocurrió con su infraestructura, que sufrió alteraciones en su armado hasta sentar bases definitivas en sus instalaciones.
En su largo, pausado y seguro camino a casa fue cimentando con esfuerzo y sacrificio la grandeza que lo distingue como el club más importante de nuestra ciudad.

Allá lejos y hace tiempo.

En sus comienzos, la primera cancha estaba situada en el Tiro Federal del Parque Independencia. El lugar, aun alejado a la zona céntrica, se convirtió en un sector tradicional a principios de 1910. Luego, en 1913, la entidad aurinegra le compró a Luis Albreu los terrenos que abarcaban la manzana comprendida por las calles Roca, Blandengues, Tucumán y Viamonte. Sin embargo, poco duró esa alegría. Los lotes adquiridos fueron rematados.
Luego de esa dolorosa salida, Olimpo volvió a mudarse. ¿A dónde recaló? En calle Italia, entre Donado y Fitz Roy.
Eso si, lo sería por corto tiempo ya que en 1923 se decidió pasar al predio que poseía la familia Corbatta en avenida Alem y Perú, espacio que hoy es propiedad actual de la Universidad Nacional del Sur.
Precisamente, ese año marcó el despegue. Olimpo inauguró el referido predio y dio un paso clave en su estructura edilicia. El 9 de julio de 1923 se abrieron las puertas de su flamante estadio que albergó grandes e inolvidables galas de fútbol y se mantuvo vigente hasta 1941.

No todo fue fútbol. ¿O si?

En 1925, Olimpo comenzó a transitar sus primeros pasos en el tenis. inauguró varias canchas y conformó una subcomisión organizadora. Enseguida, como parte de la expansión social y deportiva, se construyó una pista de ciclismo.
En 1933, según la referencia de allegados, Roberto Natalio Carminatti, presidente en ese momento, les manifestó a sus amigos que era una obligación como hombre de olimpo iluminar la cancha de fútbol. A su vez, tenía que convertirse en una de las mejores del país y, además, destacarse entre otras del interior.
Muchos dudaron porque el dinero que debía utilizarse para cristalizar la idea era importante, aunque el máximo directivo no dio el brazo a torcer.
Finalmente, el 30 de diciembre de 1933 llegó el día. En pocos meses se cabo una obra trascendente para la historia bahiense. Carminatti era consciente de que el hierro para las torres era muy costoso y así consiguió chasis de viejos coches en su reemplazo. Se trabajó a destajo y se cumplió el objetivo. El primer partido con iluminación artificial en el reducto de Alem y Peru se disputó frente a la selección de Santa Rosa. Esa noche, Olimpo, reforzado, venció por 2-0.
De esta manera, el aurinegro brillaba con luz propia y se encaminaba a ser uno de los clubes más emprendedores por entonces.
Pero llegó el cambio definitivo. Y para bien. El actual estadio, enclavado en la intersección de la avenida Colón y Ángel Brunel, quedó formalmente inaugurado el 22 de enero de 1942. En esa jornada, Banfield superó al combinado de la Liga del Sur por 8-6.

Nuevos desafíos

En 1947 se escrituraron terrenos y casas ubicados en Rodriguez 43 y se le compró a "La Nueva Provincia" una fracción de tierra lindante con el fondo de la sede social para agrandar las instalaciones. Con todo eso, pasó a ser propietario de 3.900 metros cuadrados.
Las buenas relaciones entre Olimpo y el Gobierno Superior permitieron que en 1951, merced al Decreto 9387-51, se le ampliara el crédito de medio millón a un millón de pesos. Esa cifra sirvió para remodelar la sede y encarar otra obra sobre calle Rodríguez.
El 13 de febrero de 1954 se inauguró el natatorio del club, una magnífica pileta cerrada que resultó un acontecimiento deportivo de real importancia.
Otro momento de suma satisfacción se dio con la compra de las tierras en Sarmiento al 2000. Esa inversión, según se esgrimió décadas pasadas, se concretó en 1968 bajo la presidencia del doctor Martín Broggi.
En total eran siete hectáreas y la venta se efectuó a 100 pesos moneda nacional el metro cuadrado. Olimpo, con esta compra, incursionaba en un proyecto a largo plazo donde pretendía plasmar parte de su estructura deportiva, basada en las divisiones formativas. Era imperioso trasladar allí la actividad debido a que el emplazamiento en Brunel resultaba insuficiente por sus dimensiones.
El complejo se puso en condiciones tras varios años de esfuerzo y, efectivamente, el fútbol formativo pasó su lugar en lo que hoy se llama avenida Cabrera y es zona ocupada por un importante shopping.
Precisamente, ese año comenzó a instalarse el techo del actual estadio de básquetbol, que oportunamente se denominó Norberto Tomás en homenaje al deportista de desaparecido en plena etapa de juventud.
Ese escenario cerrado demandó un sacrificio muy grande que mereció el aplauso de todos. El doctor Martín Broggi ser reconocido por gestar semejante obra.
En un lapso breve de tiempo se desarrollaron arduas tareass para culminar con el techado del recinto basquetbolístico ubicado en la esquina de Colón y Brunel. Fuertes sumas de dinero debió solventar el club, situación que se concretó en base al aporte de los socios y la dirigencia.
Con su tinglado ya colocado, la cobertura del estadio quedó inaugurada el 3 de julio de 1971. Lógicamente, ese sector de la ciudad cambiaba de forma y allí tendrían lugar hazañas y proezas deportivas como el inolvidable triunfo del seleccionado de Bahía Blanca ante Yugoslavia, el campeón del Mundo, por 78-75.
La cancha de básquetbol siguió sumándole atractivos. Un año después de ser techada, se agregó un buffet totalmente moderno para la época. Se repararon vidrios y se resolvió la inminente colocación del piso de madera y un kiosco sobre la avenida Colón.

Más movimientos

En 1975, entre la cancha de fútbol y básquetbol, se construyó una moderna piscina abierta que permitió bañarse al aire libre. Fue una obra que benefició al club y que contó con la colaboración de la Comisión de Vitalicios, que trabajó y obtuvo dinero para programar mejoras.
El 16 de octubre de 1975, en un sencillo acto al que concurrieron autoridades de la ciudad, socios, dirigentes de clubes locales y familiares del homenajeado, Olimpo impuso el nombre de Roberto Carminatti a la cancha de fútbol que fuera inaugurada bajo su mandato. Fueron descubiertas letras de molde y una placa recordatoria en un momento muy emotivo.
En 1977, el estadio se renovó totalmente quitándose el viejo alambrado y los postes de madera, que fueron reemplazados por placas y pilares de cemento. Además se resguardó el césped.
Por su parte, en el '82, se llevaron a cabo importantes obras de mantenimiento en los dos estadios de la entidad, como también en ambos natatorios: el cerrado y el abierto. En Sarmiento al 2000 se procedió a la inauguración y posterior habilitación, por parte de las autoridades de la Liga del Sur, de la cancha auxiliar de fútbol. Contaba con piso de césped, alambrado olímpico y vestuarios para los equipos locales, visitantes y árbitros, con una superficie cubierta de 70 metros cuadrados.
Sin embargo, en la década de los '90, ese complejo dejó de pertenecer a Olimpo. A partir de ese momento, el club activó un vínculo con el club Teléfonos (en calle Don Bosco al 3000), donde hizo uso y amplió el sector con canchas, vestidores, postes de iluminación y riego. Incluso, forma parte de los entrenamientos del plantel superior.
Además, se utilizó (al igual que por estos días) el predio situado en el cruce de las calles Brasil y Güemes donde se desarrollaron las prácticas de las divisiones menores, de la cara a su reducto futbolistico de avenida Colón y Ángel Brunel. El Roberto Carminatti se convirtió desde julio de 2002 en un estadio moderno y a la altura de las exigencias.
Los viejos tablones, testigos de varias hazañas deportivas, fueron totalmente reemplazados por estructuras de cemento que le dieron una fisonomía totalmente distinta.
Su capacidad también se amplió. Pasó de 9.000 a 15.000 espectadores, con la posibilidad siempre latente de aumentar esa cifra.
Los detalles más salientes de los trabajos en la cancha aurinegra se destacan a continuación:
- La obra demandó 680.000 pesos incluyendo la iluminación.
- Se utilizó una estructura pre moldeada para columnas, gradas y vigas. Fueron montadas por tres personas, con la ayuda de una grúa.
- Debajo de las tribunas, y en cada sector de salida, están ubicados los baños y boleterias.
- Las gradas se apoyan en vigas inclinadas de 40x70, de 8,50 metros de largo y de 7 toneladas de peso, con bordes laterales en forma de canaleta para permitir un perfecto apoyo.
- Las tribunas 0´Higgins y Chile constan de 21 escalones cada una más uno de arranque, de 25 centímetros de altura por 40 de ancho.
- La tribuna oficial de 0´Higgins posee un medio de salida, en el centro de la misma, de 5 metros de ancho. Sobre Chile hay dos.
- Paralelo a avenida Colón se ubican las plateas con 4 filas de asientos y otros seis escalones de 40x80. Los asientos son de PVC de 50cm. de ancho y una capacidad para 1.800 personas.
- Las plateas tienen dos medios de salida: sobre Ángel Brunel y sobre Chile. Todas las tribunas están separadas por pulmones de seguridad, dejando a cada tribuna aislada una de otra.
- Las torres de iluminación son metálicas telescópicas de 28 metros de alto, con una escalera marinera y una puerta de acceso con 15 proyectores fundidos en aluminio de 2000 watts cada uno.

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